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La emoción y la necesidad de reconocimiento,
de aplauso, pueden hacer que un Leo se deje querer enloquecidamente por
alguien a quien no desea y, después, cuando el primer efecto se ha pasado,
el amante se ve rechazado y no debería, en puridad, quejarse, pues no tiene
nada más que ofrecer que aquel halago nuevo que ha sido consumido. Los
juegos han terminado: el felino del signo ya se ha cansado de ellos y quiere
emociones más fuertes que unas fintas establecidas de antemano.
La aventura no es nada por sí sola para nuestros amigos del signo de fuego. No hay un encanto especial en realizar la proeza si no existe una corroboración por parte de los corifeos y eso no es un insulto, sino la descripción de una cohorte móvil que sería necesario transportar para ir cerrando cada etapa de la aventura con el claro aplauso y la constatada sanción de los que le rodean (con cariño) en todo momento, para que su vida no deje de tener sentido. Signo FIJO y POSITIVO que tiene por elemento el FUEGO y está regido por el SOL Color: Amarillo y anaranjado Mineral: Oro Día de la semana: Domingo Número: 1 Planta: Heliotropo Así, no hay que preocuparse, en principio, por el equilibrio de los Leo. Tampoco son perfectos, qué duda cabe, pero en lo que respecta a la amplia gama de las saludes posibles, por dentro y fuera de su anatomía, en las circunvoluciones cerebrales o en las sinapsias de sus neuronas, todo va bien. Si algo anda con un desajuste molesto, los leo no lo dejarán traslucir, porque, además, no les gusta molestar a los seres próximos y eso si que es un síntoma claro de excelente salud de cabeza y corazón. Nada asusta a un Leo y menos aún el trabajo. Pero a los que comparten con ellos la vida laboral les asusta el desprecio absoluto que los Leo sienten por la norma pequeña y la cláusula de detrás de la hoja. Los calendarios tampoco tienen una especial importancia y los plazos, los vencimientos, las citas y otras cosas pueden estirarse y romperse si no resultan armoniosas con el resto del escenario. Por lo que se ve, la organización y la administración no son sus fuertes. Aunque, sin embargo, el abandono y el despilfarro no tiene nada que ver con ellos, se trata de una diferencia más sutil, veamos: Un Leo es capaz de realizar un tremendo esfuerzo correctamente y de conseguir el fin con la admiración de sus rivales, incluso. |
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